Lo primero que hacemos cuando viajamos es ver en qué lugar de la ciudad se encuentra la sinagoga, para después comprobar dónde dormir. En Shabat y fiestas tenemos prohibido utilizar el transporte, ya sea privado o público, por lo que nuestro alojamiento ha de estar situado cerca de la sinagoga. Sin embargo, el problema radica en otra gran necesidad del público judío religioso: qué comer.
La disponibilidad de hoteles kosher en Barcelona es muy limitada, por no decir nula, y los visitantes se ven en la problemática de no tener qué comer durante su estancia en la Ciudad Condal, ya que las leyes del kashrut no se limitan simplemente a no poder comer cerdo u otros animales, sino si la comida, aun si es permitida, fue cocinada en un recipiente que fue utilizado anteriormente para el consumo de carne no kosher, y de igual modo, si se cocinó algo lácteo, aun si fuese kosher, ya que otro de los preceptos más distintivos del kashrut es la prohibición de juntar carne con lácteo.
Por ese motivo, disponemos de un piso totalmente Kosher con cocina y todas las necesidades, para el visitante más observante, adaptado para un solo huésped, o un matrimonio (habitación con cama de matrimonio), en el cual reside uno de nuestros miembros. Esta opción, además, incluye cena y comida de Shabat (consultar tarifas).
Para más información rellena nuestro formulario de contacto, indicándonos el tiempo de tu estancia y cuántos seréis:
